viernes, 15 de mayo de 2009

MAL DE AUSENCIAS


Un día cualquiera no sabes qué hora es, te acuestas a mi lado sin saber porqué y una noche más comparto nuestra cama con la parte ausente de tu ser.
No importa el tiempo, ni los recuerdos que una vez poblaron tus sueños. Olvidaste todo lo que lograste aprender y ahora el vacío que veo en tus ojos me grita todo lo que no podremos vivir... todo lo que ya no podremos evocar.
Esperaré, seguiré esperando. Porque el día en el que la enfermedad deje un resquicio en tu mirada para que puedas asomarte a ella, yo estaré ahí, esperando... Y todo... todo habrá merecido la pena.

9 comentarios:

  1. Muy bonito, aunque es bastante triste, esta lleno de esperanza.

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  2. uf, a la espera de que la salud regrese, cuanta angustia, paciencia y ganas de luchar... Está muy bien :)

    Un abrazo

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  3. Entrada melancólica pero con esperanzas.
    Sabemos que el sentido del viento es caprichoso.
    Pero siempre pueden volver a soplar nuevos aires.
    Un abrazo

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  4. Hola Angelical!
    Hoy he querido visitarte en tu otra casa ;)

    Si hay amor, hay esperanza... y no cansa esperar, al contrario, se alimenta con ese amor.

    P.D.: ¿Sabes?, yo también soy de la AMPA ^^ y por partida doble ^^

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  5. Aunque decías que era corto, creo que es más que suficiente para llenarnos de las emociones que querías expresar. Enhorabuena

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  6. Sí, las ausencias siempre suelen ser un mal, sobre todo cuando el ausente sigue ahí... pero sin estar.
    Ánimo, seguro que merece la pena ;)

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  7. Uff, qué triste! aunque dicen que la espera paciente siempre da el fruto deseado :)

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  8. Merece la pena! Tal espera seguro que la recibe y no siente la ausencia.
    Un abrazo

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¿Algo que decir? Adelante estás en tu casa.