viernes, 26 de junio de 2009

LA SOLEDAD DEL HÉROE


La capitulación conseguida lo convertía en un héroe ante los ojos de sus semejantes. Alguien de moral intachable que había sabido custodiar la honra de su pueblo y cuya figura era digna de ser exaltada para holganza de todos.

Y sin embargo, no todo era henchir el tórax y pasear su orgullo, de alguna manera, aquella fama alcanzada le daba a su vida un insistente sabor amargo.

Se sentía solo allí arriba. Sólo se acercaba a su pedestal algún que otro chancero, con más audacia que vergüenza, y siempre con la intención de desmenuzar su vida para adornar con bromas sus méritos.

Él nunca reía aquellas gracias y, aún a riesgo de granjearse la fama de un ser desabrido, se negó a reírse de todo aquello que había provocado la soledad del héroe en el que se había convertido.

1 comentario:

  1. ¿Que digo yo aqui?
    Que me viene...
    Gracias, este lo marco en reader como favorito.
    Saludos.

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