domingo, 14 de junio de 2009

SOLDADO DESCONOCIDO


Aquel día vendí mi alma, mi honor y mi orgullo ¿y para qué? Mi alma se la ofrecí a una causa que creí justa y que me pagó con un despertar brusco, en medio de una realidad absurda y sin sentido. Mi honor se perdió al despertar en la certeza de una guerra equivocada... y mi orgullo se desvaneció junto a mi cuerpo porque nunca aprendió a parar balas.
Hoy nadie recuerda mi nombre y mi cuerpo se confunde con el polvo de un cementerio cualquiera.
Sólo una cruz adorna mi olvido.

Sólo mi madre derramó lágrimas por el héroe desconocido.

6 comentarios:

  1. Igual antes de vender nada, debería escuchar las historias que cuentan lo que pasa cuando se va a la guerra.

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  2. Y mira que hubo gente que vendió su alma antes por lo mismo y que ya habían advertido de que era una mierda... si es que... no aprendemos, eh...

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  3. Directa y cotundente. Una historia muy buena, transmite mucho con pocas palabras.

    Un saludo

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  4. Emotiva y llena de sentimiento y sentido frente al sinsentido de la guerra.
    Precioso homenaje a quienes lucharon por, aquí o en cualquier parte del mundo, tantas cosas buenas que ahora disfrutamos sin apreciarlo.
    Un abrazo

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  5. ¡Mira que es dificil decir tanto y evocar tantas imágenes y sentimientos en tan pocas líneas eh! Luego vas tú y rompes con ese concepto. ¡Genial por triste, certero y emotivo!

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