miércoles, 8 de julio de 2009

LUCÍA Y SU LIBRO


Sólo tenía una certeza: la culpa la había tenido aquel libro y ni todo su conocimiento, ni todas sus titulaciones fueron capaces de refrendar aquella certeza, pero aún así, el diagnóstico de aquella paciente, pasaba por las páginas escritas de aquel libro infantil, por las ilustraciones desgastadas por el tiempo y, quizás, por la circunstancias desconocidas que hicieron que la mente se quedara en la infancia mientras el cuerpo se hacía adulto.

Lucía y su libro llegaron a hacerse inseparables, parte de una misma vida aunque nadie supiera explicarlo… porque nadie supo nunca porqué, pero ella aseguraba que, durante sus horas de lectura nocturna, sus personajes salían bostezando de sus historias y jugaban sobre su almohada.

Al amparo de la tenue luz de su linterna, sus vocecillas le susurraban sus historias y su dormitorio se convertía en el escenario improvisado para batallas diminutas entre caballeros del tamaño de un escarabajo o niños que huían de brujas condensadas en lo que ocupa una gota de agua.

Nadie consiguió separarla de aquel libro y, eso era lo preocupante. Han pasado 30 años y sigue asegurando que el libro es especial y que sus personajes le murmuran sus vidas de cuento desde la almohada de su cama.

De nada han servido los años de encierro, ni la medicación continuada. Lucía sigue siendo una niña encerrada en su propio cuento de hadas.



10 comentarios:

  1. Una frase que da mucho juego y que tú has sabido aprovechar a la perfección.

    Enhorabuena por la historia. Los libros nos atrapan, a mí por lo menos XD

    Te seguiré leyendo ;-)

    Ahora me toca darle a esa maravillosa frase un contexto que espero cumpla con tus espectativas.

    Un saludo!

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  2. ¿Y esto que le pasa a Lucía es preocupante? Lo digo porque a mí es algo natural que me suele asumir a diario...

    Fuera de bromas, Lucía posiblemente en su mundo viva mucho más feliz y protegida que algunos de nosotros en el nuestro.

    Bsss

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  3. Espero que los personajes de mis libros no salgan a visitarme; el último libro tenía incluso dragones, brrr.
    Un abrazo, genial relato.

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  4. Hola he publicado mi historia con tu frase en mi blog pero el cuenta cuentos no me deja ingresar, dice que tengo el nombre de usuario erróneo.
    Asi que bueno, te puedes pasar por mi blog para ver tu frase aunque no pueda participar jejeje
    Saludos

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  5. Y a ver quien los separa.
    Saludos, hermoso relato.

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  6. Lucia se ha quedado en su cuento de hadas.
    Y yo, me he quedado en este libro donde lo protagoniza Lucia y su libro.

    Sin duda los libros nos transportan a lugares que jamas creimos visitar, y gracias a los benditos Libros es que conocemos Príncipes sin buscarlos e historias que dejan huellas.

    un enorme saludo y Que buen bloG.
    felicidades.

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  7. Cuando hablan del poder, de la magia o tal vez embrujo, que por segundos o por años puede generar un libro, queda aquí en tu relato fantásticamente reflejado.
    Y ahora, cómo se le puede juzgar o negar? Quienes no han escuchado tronar los cañones de piratas, o sentir en la piel el miedo al atravesar un bosque? o... y todo ello tan solo leyendo un libro?
    Gran frase y mejor aplicación de ella a un relato!
    Un abrazo

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  8. ¡Qué triste y qué trágico que lo que se sale de la norma sea tachado de raro! Un abrazo.

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  9. Yo también me he quedado pegada a algunos libros, puedes decirle a Lucía que no se preocupe, que a todo el mundo le pasa! ;)
    Un saludo!

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  10. ¡Qué historia más bonita! Pero qué triste a la vez... creo que ha sido una frase muy buena para escribir, a mí me inspiró en cuanto la leí.

    ¡Doble enhorabuena! :)

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