jueves, 2 de julio de 2009

NECESIDAD A FLOR DE PIEL


Es malo levantarse con el pie izquierdo, pero peor embadurnado de sangre y, si encima, esa sangre no es tuya resulta que tienes un verdadero problema. Eso lo sabe todo el mundo.
Es entonces cuando las explicaciones se hacen imprescindibles, aunque no tengan sentido para sus mentes cuadriculadas, aunque la única prueba sea la sangre y nunca llegue a aparecer el cuerpo del que salió. Ellos siempre quieren saber más porque mi necesidad no es suficiente motivo para la lógica en la que se mueven.
Nunca llegarán a entenderme, pero no me importa, seguiré escondida del mundo, proporcionando a mi piel el placer de ese cálido contacto... no, mi necesidad no les importa.
Por eso, la lucha elimina lentamente todo lo que me incrimina y mi piel respira libre de la envoltura perfecta. Mi placer acaba bajo las calles, perdiéndose entre túneles oscuros en los que se esconden miles de secretos de gente como yo: incomprendidos que duermen abrazados a una parte de ellos que nunca mostrarán al mundo.
Ahora, con la mirada perdida en recuerdos húmedos, rojos y placenteros, volveré a sumergirme en su día a día hsta que mi necesidad vuelva a acariciarme la piel.

6 comentarios:

  1. Hola, Angelical.

    Pavorosa tu historia...

    Nos has abierto las puertas a un inquietante cuento de terror contemporaneo, no me cabe la menor duda : una Elizabeth Báthory de nuestros días, muy acorde con la obsesión por seguir los canones de belleza actuales.

    No todo el mundo acepta frustrarse con un simple baño en leche de burra...

    Gracias por tu visita. Te devuelvo sinceramente el cumplido. Buen blog. Nos seguimos.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Espeluznante. No comprendo si se trata de un vampiro de los tiempos modernos o algún tipo de fanático. En todo caso muy bueno...

    ResponderEliminar
  3. Me gusta mucho. Muy intenso e inquietante.


    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Hola Jane, el Caos viene a visitarte desde nuestro foro particular de palabrejas y duelos a diez palabras.
    Un relato estremecedor, al igual que Sechat me queda una duda; en este caso de si es un vampiro o una víctima ávida de vampiros.
    Por eso me gusta el texto, porque no es definitivo, deja preguntas flotando en el aire...
    Un saludo

    ResponderEliminar
  5. Me recuerda a Elizabeth Bathory y no sólo ella, en esas épocas se hacían unas burradas...

    En cuanto a los secretos, supongo que todos tendremos los nuestros: buenos, malos...

    Saluditos.

    ResponderEliminar
  6. La verdad no he entendido muy bien de que va el personaje, igual la descripción es bastante buena :)

    ResponderEliminar

¿Algo que decir? Adelante estás en tu casa.