domingo, 29 de noviembre de 2009

EL ESPECTADOR


_ ¡Se aproxima el fin del mundo!

Y cuando dio comienzo, aquel pequeño personaje dejó caer su caña mientras él colgaba de la luna.

La pesca había sido mala, ningún cometa quedó preso en su anzuelo de plata, pero aún así, su ocupación favorita le había recompensado: tenía asiento de primera fila para el espectáculo que todos esperaban.

Aquel viejo planeta azul, viejo y desgastado, se convertiría en una maravillosa bola de fuego para iluminar el universo antes de desaparecer para siempre.

Un último brillo, una despedida que la galaxia pudiera recordar de forma espectacular.

Todos los ojos de aquel pequeño personaje se abrieron de par en par para observar la belleza que encerraba aquella explosión.

Cuando todo desapareció, su sonrisa se apagó igual que aquel planeta, dejando en la galaxia un silencio absoluto.

Se levantó volviendo a recoger su caña. Sí, la Tierra siempre había sido un mundo peculiar y así permanecería en el recuerdo.

6 comentarios:

  1. Me ha gustado. Ya me extrañaba que no hubieras participado la semana pasada con la maravillosa frase de Scry. Un abrazo.

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  2. Triste final para un planeta hermoso.
    Tu historia me ha gustado mucho.

    Saludos.

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  3. Ingeniosa forma de unir ambas frases, tan distantes y que has encajado como un puzzle.
    Un puzzle incompleto sería el universo sin esa entrañable esfera azul :)
    Muy bueno! un abrazo

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  4. Bien encajadas las dos frases! ES un bonito adiós para la Tierra...

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  5. Bonita historia.
    Me ha gustado como has enlazado las dos frases :-)
    Te seguiré leyendo

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