domingo 8 de noviembre de 2009

EL JUEGO DE LA PIEL


De la noche a la mañana, los colores ya no existían y la oscuridad se sumó a nuestro juego... al juego de buscarnos sólo con la piel.

Nuestras miradas se esconden para descubrir el calor de una sonrisa que no se anuncia, el sabor de un beso que llega por sorpresa, el olor de una caricia que nos viste la piel y el sonido de un te quiero que, por primera vez, no nos sale de los ojos sino de la plenitud del alma.

Ahora los colores nos asaltan en el sonido de la brisa y nos saludan desde el eco que se enreda en nuestras palabras.
Juguemos a cerrar los ojos.
Juguemos a vernos sin la necesidad de mirarnos.

7 comentarios:

Onminayas dijo...

Oye, Angelical ¿Sabes que tiene muy buena pinta este sensual juego?

Hermoso relato. Besos.

Carlos dijo...

Me encanta! Los colores pueden palparse además de verse, no necesitan sus nombres, sobre la partitura de tu relato son como notas que le dan sonido al roce, al beso, a las caricias, a cada palabra. Está lleno de color.
Un abrazo!

*Sechat* dijo...

Desterrar la vista de nuestros sentidos y dejarnos guiar por los otros. Maravilloso y sensual como bien han dicho ya. ¡Me encanta!

Perikiyo dijo...

Hermoso juego.
Nunca había leído tantos colores en una atmósfera tan oscura.
Precioso.
Saludos.

Reithor dijo...

Estupendo relato que resalta erotismo de calidad, vamos, quien estuviera sintiendo todo eso :) Envidia me da

Paula dijo...

Suena muy bien este juego,si.

Precioso relato.

Un saludo!

Virginia Vadillo dijo...

Ummm... verse sin mirarse... me encanta! :)

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