jueves, 29 de octubre de 2009

EL HOMBRE DE LAS FLORES


Su nombre: aún hoy me es desconocido.

Su domicilio: la calle Concepción, una calle peatonal que durante el día él le presta a la ciudad.

Su presencia: casi invisible, una cara más entre la prisa de la multitud.

No importa su identidad, ni siquiera el nombre de mi ciudad porque esta historia, su historia, habrá tenido mil escenarios diferentes y miles de ojos testigos que han mirado con indiferencia.

Yo lo llamaré el hombre de las flores porque cambiaba por monedas unos sencillos ramilletes de rosas cortadas de algún jardín que ahora lo echará de menos.

En el trasiego de esa calle céntrica, él paseaba su invisibilidad, consciente de lo poco que pesan sus pasos en aquella ciudad.

Su presencia nunca molestó más allá de un objeto mal colocado ante la vista… algo desubicado que no tiene sentido en el día a día ajeno. Ocupó su lugar en el paisaje urbano hasta que de pronto, lo arrancaron de ese anonimato y saltó a la portada de los periódicos.

Su sangre derramada forma una mancha del mismo color que las flores que ofrecía y algunas velas encendidas, igual de rojas, lloran lágrimas de cera por la sentencia que algún ser sin alma dictó en contra del hombre de las flores.

sábado, 24 de octubre de 2009

LLANTO ESCRITO



Querido diario:

Las lágrimas caen, incesantes. Emborronan lo que escribo y nunca se agotan, siempre quedan más por derramar y seguirán brotando aunque el alma olvide que tiene que enjugarlas.

Caerán sobre ti y después hasta el suelo, para convertir la tierra en un lugar baldío… incapaz de guardar vida.

Nadie ha sabido explicar lo antinatural de esta pérdida y las lágrimas no consuelan cuando hasta el abrazo de una madre se ha rebelado insuficiente.

Ya sólo queda esta pena que es poca, porque no consigue detener al corazón y hacer que la vida pare.

Lo amargo del dolor se ha enredado con lo salado del llanto y mi mente ha difuminado su sonrisa a fuerza de recordarla.

Querido diario, ¿de qué sirve llorar cuando el llanto no consuela?

miércoles, 21 de octubre de 2009

EL MOMENTO SOÑADO


Se colocó frente al espejo y éste le devolvió la imagen con la que siempre había soñado. Aquel vestido blanco se adaptaba a su cuerpo como una segunda piel, como si el diseñador hubiera sabido a quien acabaría perteneciendo. Sus ojos se recrearon en aquel color inmaculado y en el velo que la envolvía como si se tratara del aura perfecta. ¿Cuántas veces había soñado con verse así? Por fin había llegado su momento... y por fin estaba preparada. Le sonrió a su reflejo, respiró hondo, dio un paso hacia delante y entró en el espejo.

viernes, 16 de octubre de 2009

EL SECRETO DE SUS OJOS


El secreto de sus ojos cuenta historias de gotas de rocío que resbalan entre el musgo y susurra, a quien sepa descifrarlo, el lenguaje en el que se escribe el paso de las estaciones.

Su mirada esconde el esplendor verde que el hombre ignora y alberga la secreta esperanza de que la humanidad regrese a la sencillez de su contemplación.

El secreto de sus ojos se guarece con las hojas caídas del otoño, se refresca con los manantiales del deshielo para perfumarse con miles de fragancias asilvestradas antes de teñirse de dorado pajizo con el calor del sol.

Ella grita el secreto desde sus ojos, esperando que haya alguien que quiera ver.

martes, 13 de octubre de 2009

JORNADA LABORAL


Su camisa aún olía al carajillo que se había derramado encima. El olorcillo del porro que acababa de apagar en la maceta no mitigaba el que despedía aquella mancha sobre su uniforme.
Su descanso había terminado. Se rascó sus partes púbico-pudorosas (odiaba la expresión "partes pudendas") y volvió a enfrentarse a todo el público que, a esa hora, vociferaba desde la barra.
Aquél nunca sería el trabajo de su vida. Su boca se acercó al micrófono para que el modernísimo sistema instalado condujera el pedido hasta el altavoz de la cocina.
_ Salmón con su guarnición.
Nunca más volvería a buscar trabajo por Internet. El restaurante "Roma" no resultó ser lo que esperaba.
_ ¡¡Bote!!
El encargado de la caja gritó mientras introducía, en el jarrón que guardaba las propinas, una lastimosa moneda de 1 euro.
Definitivamente, aquel no era el trabajo de su vida.

sábado, 10 de octubre de 2009

DE DONES Y DIOSES


El superfluo y enigmático don que me otorgaron duerme en mi pluma cual dádiva de algún Dios desentrenado en hacer regalos.

Domar una libélula en rebeldía, pintar de dorado trigueño alguna columna que sostenga al mundo… todo me es posible… lo coherente y lo absurdo, porque todo lo que entraña el casillero que albergo en mi interior me fue concedido para transformarlo en voces de tinta.

jueves, 8 de octubre de 2009

INSTINTO


_ ¿Te sorprende volver a verme? ¿O simplemente es miedo? Se ha acabado el tiempo de jugar a las escondidas. No basta con que te refugies en la bebida, después de la resaca seguiré aquí, mirándote a los ojos para que recuerdes lo que soy... lo que eres.
No hay rincón escondido al que huir, nadie puede escapar de lo que lleva dentro, aunque no te guste, aunque te aterre.
No hay huida posible. Tus gritos contra mí no te ayudarán porque no pueden herir lo que no comprenden ni enfrentarse a lo inevitable.
Sigo aquí.
Asúmelo y deja de temer a tu propio instinto.