lunes, 15 de marzo de 2010

LA GALERÍA


Miró de frente, intentando entornar los ojos para captar aquello que no lograba ver. Avanzó un paso más, retrocedió tres en cuanto vió que no había sido una buena idea. Las luces no es que ayudaran mucho, la iluminación de aquella estancia no estaba pensada para aportar luz sino para realzar la espectación del que miraba.

Doblaba la cabeza sin darse cuenta, en un baile absurdo que buscaba la perspectiva perfecta. Sus ganas no se rindieron. Intentó encajar colores, asimilar formas, unificar contrastes, matizar brillos y contrastar direccionalidades. Tanto esfuerzo para nada. No conseguía ver nada concreto.

Releyó el folleto explicativo, suspiró profundamente y se rindió ante la evidencia. Nunca entendería lo que llamaban arte moderno.

4 comentarios:

  1. Justo estos días he estado trabajando en una exposición de ese tipo y la verdad es que pienso lo mismo. Yo tampoco sé porqué le llaman arte ni lo entiendo. De hecho algún turista extrangero me preguntó lo mismo...

    Un saludo.

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  2. Gracias por tu comentario Angelical :) Es un placer recibir halagos, a ver si el próximo te suscita la misma sensación, o por lo menos parecida xD Un abrazo, te leo.

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  3. Se puede decir más alto pero no más claro...

    ... Y menos aún tan bien expresado ¡ole!

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  4. Pues normalmente no entiendo el arte moderno, pero fíjate por donde que esa imagen que has colocado me parece hermosa y terriblemente plástica. Un besote.

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