viernes, 16 de abril de 2010

LA CHICA DEL PARAGUAS ROJO


La chica del paraguas rojo se acostumbró a esperar. Siempre en el mismo lugar, siempre con el mismo espíritu de entrega defraudado por la ausencia.

La chica del paraguas rojo no repara en quienes pasean su prisa junto a ella, no echa de menos los días soleados ni las noches pasadas sin sueño.

Ella sólo espera. Con toda la paciencia del mundo salpicada por las gotas de lluvia, esas que resbalan desde su paraguas, esas que no consiguen mojarla por dentro.

La chica del paraguas rojo se acostumbró a esperar. Su vida se ha convertido en un momento paralizado, un instante detenido en el tiempo. Gastó su vida esperando.

La chica del paraguas rojo acabó convertida en espera.

13 comentarios:

  1. es triste, esperar, sólo eso. Ser espera y no vivir para nada más.

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  2. Me han gustado mucho los cuatro primeros párrafos, llevan el mismo ritmo, la misma música, con la ambientación perfecta del escenario... pero el último se me ha quedado como encasquillado, como si le faltase un trozo...

    ... Pensarás que quién me ha dado vela en este entierro jajajaja. Pero ya que no puedo participar y con las ganas que tengo, me animo a opinar :P

    Besotes

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  3. ¡Qué triste! Me gusta como dices mucho en muy poquito... ;)

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  4. Hola, Cuentacuentos :)

    Me encantó tu relato. Me recordaste al refrán de "A todo se acostumbra uno" y hay veces que qué se le va a hacer...

    Un saludito.

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  5. A mi sin embargo me ha gustado el último párrafo porque sentencia. Frena. Fulmina.
    Pero es que yo soy así, me gustan los finales no tan felices jejeje

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  6. Has vuelto a demostrar que para contar algo lleno de fuerza y sentimiento basta con unas pocas lineas.

    Un abrazo

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  7. Me ha gustado mucho. A diferencia de Sara, yo creo que la última frase, más corta y más directa que el resto, le da basatante fuerza al relato. Enhorabuena! :)

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  8. Hay que tener mucha paciencia para convertirse en espera, es desesperante sólo esperar y no poder actuar.

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  9. Consigues penetrar en el interior de la,en apariencia,inamovible espera.
    Todo aquello que tiene lugar en ella,un mundo de tensión,de desgaste,de vida que pasa velozmente,mientras ella espera.
    Muy buen microrrelato, un abrazo.

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  10. Tu chica del paraguas rojo me ha recordado a la sirenita de Copenhague, aguardando en la orilla a dios sabe qué o quién. Muy bueno, como siempre.

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  11. Jooo, pobre... Es duro esperar algo que nunca llega...

    Besines de todos los sabores y abrazos de todos los colores.

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  12. ¿algo que decir? te sigo uapa! un besitooo
    me encanta tus textos

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  13. Gracias y bienvenida a mis otras realidades también jajjajaja

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