domingo, 6 de junio de 2010

TRÁGAME TIERRA




Había convertido en batuta la cucharilla del café, cerró los ojos y se dejó llevar por la sinfonía que hacía vibrar el altavoz. Su café se enfriaba sobre la mesa de la cocina pero el tiempo, y su desayuno, habían dejado de importarle.

Su pelo revuelto, la barba sin afeitar y el albornoz que se abría con los movimientos de aquel director de orquesta desaliñado, formaban un cuadro ridículo en aquel escenario absurdo.

Pero Julio estaba tan metido en su fantasía que no tuvo constancia de lo irrisorio de su situación hasta que un carraspeo se hizo oír por encima de las notas musicales, haciéndole abrir los ojos.

Allí estaba Mónica, en la puerta de la cocina; con una ceja levantada, una sonrisa de oreja a oreja y rompiendo a aplaudir como una fan quinceañera.

En aquel momento hubiera querido hacer posible aquello de trágame tierra o, al menos, disponer de una capa que le proporcionara la invisibilidad para poder evadir el instante bochornoso que atravesaba.

Mónica, la última conquista de su compañero de piso, se acercó hasta la mesa y se bebió su abandonado café sin bajar aquella maldita ceja.

Julio soltó la batuta (devuelta a su forma original de cucharilla), se ajustó el cinturón del albornoz y abandonó la cocina murmurando:

_Iré a cantar bajo la ducha.

11 comentarios:

  1. cuantos momentos de esos de trágame tierra habremos vivido...

    Me ha gustado, me he imaginado la situación y una sonrisa ha aparecido en mi cara tb :)

    :)

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  2. Muy hábil la referencia, a la vez que muy bien escrito el relato. Siempre es un placer leerte...

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  3. Me ha encantado. El escenario y la secuencia están tan bien contados que el lector se convierte en parte activa de la historia. ¡Genial!

    Un abrazo.

    P.D.: La imagen como siempre muy acertada.

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  4. ¡¡Muy bueno compañera!!

    Menos mal que no encontré tu imagen, porque es de esas en las que acostumbramos a coincidir ;)

    Besotes.

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  5. Qué buena descripción de la escena, es como si estuviera allí bajo mi capa de invisibilidad observándolo todo ;)
    Me ha gustado mucho

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  6. Bonita historia! a todos nos ha pasado el dejarnos llevar por la música y que esta nos haga pasar alguna verguenza.

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  7. El poder de la música no tiene límites, llegando a traspasar los tabiques de la ducha!

    Me encanta la naturalidad de que está hecho tu relato, la vida sigue su curso pero Julio pudo detener el tiempo, y sentir la música.

    Un abrazo!

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  8. Te he descubierto por casualidad, y coincido contigo, hay momentos en que la tierra es mejor que nos trage...

    besotes de esta peke.

    pd. te espero por mi rincon con tu taza de cafe, siempre que quieras...

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  9. Me ha gustado bastante. Sencillo, bien narrado y efectivo ;)

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  10. Esta bueniiiiisimo,tal vez sea porque a mi me pasa siempre jajaja, pero imposible evitarlo,la musica y alguien muy especial en mi mundo....me pueden.-

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