sábado, 28 de agosto de 2010

TRAS MI VENTANA


Un mal día llega a su fin. Vuelvo a estar sin trabajo. La hipoteca ha vuelto a convertirse en una espada de Damocles y a partir de mañana la incertidumbre y las negativas volverán a pegarse con mis ganas de seguir adelante.
A oscuras en mi dormitorio, rompo en llanto sin alcanzar el desahogo que necesito y mi mirada se pierde más allá de los cristales empañados… hacia el frío del invierno que duerme junto a las calles.
En el parque de enfrente palpita un fuego encerrado en latón, único aliciente al que se aferra un alma acurrucada bajo una manta raída, compañera insuficiente en las horas nocturnas.
Secaré mis lágrimas y me dejaré arrastrar por el sueño… Mañana patearé las calles, buscando un cambio para mi suerte que me aleje de llantos escondidos tras mi ventana.

6 comentarios:

  1. Un relato de lo más cercano a la realidad de los últimos tiempos.
    Crucemos los dedos
    Un abrazo

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  2. Creo que ya lo habías leido, lo que pasa es que ahora te identificas más XD.

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  3. Joer, no es por ser machacón con el tema... pero me recuerda a una canción de los suaves "Sin empleo" del disco esta vida me va a matar jeje, muy bonito el relato, enhorabuena Angelical, bicos

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  4. Definitivamente, tienes un problema con la música jajajjajajja

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  5. Mientras sea eso y no la "droja" todo va bien jejejeje

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  6. Bien podría titularse Cálido septiembre y acertarías.

    xD Menos mal que acabo de darme cuenta antes de darle a publicar. Lo de cálido lo decía por el mes que se avecina con esto de la crisis, pero no pega mucho el título con la lluvia tras los cristales :)
    La situación que tiene lugar en el relato puede estar dándose ahora mismo en cualquier hogar, ojalá llegue el día en que solo tenga lugar en la ficción.
    Un abrazo!

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