domingo, 31 de enero de 2010

EL LEGADO


Definitivamente, aquello no era el estereotipo de un regalo adecuado. No el de un presente natalicio que arrancara sonrisas de asombro al collage infantil que miraba espectante cómo Julio abría el paquete más grande.

El niño cayó quejumbroso sobre su trasero aunque lo que más acusó el golpe fue la decepción.

" Emplead todo lo que veais en mí", leyó desde el suelo las letras grabadas en aquel metal.

_ Un anillo enorme ¡vaya porquería!

Su abuelo, el Sr. Verne, sonreía desde el fondo de la fiesta con la satisfacción del que lo tiene todo planeado. Aquel aro con plutonio en su interior le enseñaría a su nieto Julio sucesos fantásticos, aunque él aún no supiera apreciarlo como un legado especial.