Sale el sol en la dehesa y los primeros trinos despiertan a las encinas. Amanecer con frescura de rocío y aroma de brezo que hace despertarse al bosque aún medio dormido.
Sale el sol para que el tomillo se abra y resplandezca el brillo en las hojas de la jara pringosa.
Sale el sol. Despierta el bosque. Despierta la vida.
*Micro publicado en la agenda 2011

Y este texto nos devuelve la alegría de vivir y la magia del campo.Me ha encantado. Un besazo.
ResponderSuprimirMientras que queden campos a los que escaparse y esconderse, la ciudad no conseguirá asfixiarnos del todo ;)
ResponderSuprimirY florece el almendro en este verano de febrero :)
ResponderSuprimirTu relato sobrevuela la cresta de las edificaciones para recordar que mas allá hay vida.
Un abrazo y que viva Andalucía! :)
Buenas fechas para lanzar ese VIVA al aire XDDDD
ResponderSuprimirque micro más aromático!! casi se puede oler el tomillo y la brisa que viene de la dehesa!
ResponderSuprimir¿No será que tú eres mu de campo? jajajajajaj
ResponderSuprimir