domingo, 3 de julio de 2011

ROMANTICISMO ANTICUADO



“ El corazón le palpitaba deprisa al sentir la mano que le acariciaba incansable y suavemente.” 
Verónica miraba la lluvia cayendo y recordaba las miles de frases que había leído entre las páginas de aquellas novelas antiguas. 
Aparecieron en su vida de pronto, encerradas en una caja polvorienta que su madre había recuperado de entre sus tesoros de juventud. 
“ La cogió de la mano y de un tirón la hizo caer sobre su pecho. 
_ Vamos a bailar. “ 
Aquellas escenas se continuaban en sus sueños y Verónica se veía protagonista de aquellos amores. 
“ Sentía la boca varonil aplastada contra su pelo, y temblaba de pies a cabeza entre sus brazos sin poder dominar sus emociones.” “ Seguía teniendo los dedos femeninos entre los suyos y apreciaba su imperceptible temblor.” “ Mirando a Nadya. Pensó que ella despertaba en él un afán extraño y exigente de crecerse, de conquistar un mundo para podérselo ofrecer.” 
Verónica se preguntaba si podía existir algo parecido fuera de aquellas páginas. Las frases que la hacían soñar ni siquiera se usaban ahora, ya no estaban de moda como para que merecieran aparecer en novelas actuales. 
Ella las veía románticas, sus amigas las tachaban de cursis y los escritores modernos parecían no verlas. 
A Verónica le traían sin cuidado las opiniones del resto del mundo, nadie la haría cambiar su forma de imaginar el amos, de sentir cada una de aquellas palabras. 
“ _ Amada mía _ murmuró _ amada mía ... 
Y así, muy quietos en el bosque silencioso por cuyo ramaje se filtraban como haces de oro los rayos del sol primaveral, permanecieron los dos, unidas las bocas en la eterna y callada comunión de las almas.” 
Sabía que era difícil, pero se negaba a pensar que fuera imposible. Entre tanto muchachito con las hormonas en plena ebullición, debía encontrarse al menos uno que, al crecer, se convirtiera en la figura de uno de aquellos protagonistas apasionados. 
Esperaría. No tenía porqué conformarse con menos. 
Las historias que leía hablaban del AMOR con mayúsculas y ella se lo merecía, por mucho que su generación se esforzara en gritar lo anticuado de aquel comportamiento. 
“_ Ni un solo instante he dejado de quererte. ¡Eres la vida entera para mí¡ Te necesito.” “ _ Nada es para mí tan malo como verme privado de ti, pase lo que pase, tú serás mi mujer. “ 
Escuchar aquellas palabras susurradas al oído debía ser algo mágico y era algo a lo que Verónica no estaba dispuesta a renunciar por muy absurdo que le pareciera al resto del mundo. 
Esperaría. 
Mientras, se conformaría con soñar.

Nota: Las frases en cursiva están sacadas de novelas reales de Carlos de Santander, escritas en los sesenta y pertenecientes a una colección llamada Carola.

*Realidades rescatadas

5 comentarios:

  1. Muy profundo, asi como dices que ya no se escriben esas frases, yo por el otro lado siento que ya casi no existen mujeres que piensen de esa manera, que han comprado lo nuevo que se les esta vendiendo. Muy sincero esto que has escrito.

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  2. Te ha quedado un bonito relato enlazado, no sé si pertenece a algún reto o ha salido de tu cosecha, pero me ha gustado mucho la forma en que lo has narrado.

    En cuanto al romanticismo anticuado... no es que no me guste el romanticismo, ya me conoces, pero :S esas frases empalagosas no terminan de atraparme. Donde se ponga un romántico sutil en sus palabras y explícito en sus hechos, que se quite un empalagoso... Y antes de que me eches la charla jajjajaja acuérdate de lo que me pasó con "Jane Eyre", la historia me encantó, pero los diálogos me daban un poco de urticaria...

    Besos, mil.

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  3. Me ha gustado mucho. Tienes un don para hacer encajar a la perfección las frases y contextualizarlas además con un título o una imagen.

    Soñaremos como Verónica que existe ese alguien "perfecto".

    Besotes.

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  4. Gracias a los tres, el verano y su pereza me está dando por resucitar realidades en vez de ponerlas nuevas XDDD
    Sara, sí era parte de un reto de Travesía literaria. Había que escibir sobre cómo influia un texto o los sentimientos plasmados en un papel sobre alguien.

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  5. Me atrapó Verónica entre sus frases, ya las que guardaba ya las que pensaba, como portadoras de un legado en peligro de extinción.
    Creo que realizas un precioso homenaje a esos libros que, desapercibidos para el mercado, nos regalan un mundo para soñar.

    Un abrazo

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