jueves, 23 de junio de 2011

EL TRAPECISTA

Sus sueños se forjaron en el aire. Giraron creando piruetas de colores que flotaban sobre el asombro que lo hacía sentirse vivo.
Voló soñando. Vivió volando.
Balanceando sus ilusiones al ritmo marcado por los aplausos, por los gritos de admiración, por el miedo ajeno contenido.
El riesgo se convirtió en su compañero perpetuo y el miedo huyó de la carpa cansado de sentir su indiferencia.
El día en el que su sombra se quedó enredada en los hilos de la red, fue su miedo el que columpiaba piruetas en las nubes y el riesgo, lloró agazapado en un rincón de la pista.

lunes, 20 de junio de 2011

DISCORDANCIA

Foto de Eduardo Margareto


Mis días se desordenan entre titulares que hablan de balas crueles y sangre derramada. Mis noches se esconden en paraisos inventados que me resguardan de la realidad.

viernes, 17 de junio de 2011

CUIDADO CON LO QUE DESEAS



Por arte de magia, mi deseo se hizo realidad y todo el mundo desapareció.
Lo hicieron sin aspavientos, sin movimientos bruscos que levantaran murmullos. 
Nadie me avisó de lo que puede llegar a doler tanto silencio.

lunes, 13 de junio de 2011

HUELLAS ARRASTRADAS



Mis hermanos ya no creen en unicornios. Ahora, sin el peso de la magia, van viajando bajo el sol del mediodia y sus pasos pesan más que nunca.


viernes, 10 de junio de 2011

RECUERDOS DE A DURO


 Foto de Eduardo Margareto

Sus nietos duermen y ella aprovecha la tranquilidad de la siesta. El hormigón le resta encanto al momento de sentarse en aquella silla, las historias sabían mejor entre paredes blancas de cal y aromas de huerto.
Saca la novela del bolsillo de su delantal, abre las páginas amarilleadas por sus recuerdos y lo pequeño de las letras le devuelve lo cansado de sus ojos… lo gastado de sus días.
Los ejemplares de su pequeña colección le conceden la tregua que la vida nunca le dio y, una tarde más, encala el gris de las paredes con su imaginación y cambia los aromas de su pasado por el que emana de una maceta del plástico de su presente.
Esas novelas de a duro le permiten descansar de su rutina y recuperar algo de lo que una vez sintió.

martes, 7 de junio de 2011

CRISIS EMPRESARIAL



El negocio familiar va de mal en peor y todos lo saben. Es un secreto a voces al que nadie se acostumbra por entero.
He seguido a rajatabla los consejos de ese libro tan de moda, pero solo me sirvió para comprender que las soluciones reales no pasan por bombazos editoriales que hacen famoso y rico al iluminado de turno.
Dicen que en el amor y en la guerra todo vale pero ¿qué vale en los negocios? Yo necesitaría un milagro para salvar años de tradiciones… Ni la institutriz más afamada de la literatura inglesa encontraría una forma sencilla de explicar mi problema.
Mi madre no entiende de problemas que no sean domésticos y mi padre levanta los hombros asegurando que se bajó del tren hace mucho y que el viaje es responsabilidad mía.
Si al menos no fuera el único empleado de esta puñetera empresa, podría pedir una baja médica mientras aclaro mis ideas.