lunes, 18 de julio de 2011

MARIPOSAS DEDICADAS



_¡Coño! ¿Alguien sabe qué ha sido ese estruendo?
Nadie pareció oírle. La gente continuó andando en ambas direcciones. Nadie reparó en el hombre parado en medio de acera que esperaba no sabía qué.
Su pregunta quedó ignorada en el aire y los pasos y las prisas sólo se detuvieron ante la visión, súbita e impactante, de los hierros retorcidos que colapsaron el tráfico aprisionando vidas en su interior.
_¿Qué ha sido ese estruendo?
Su voz se perdió entre la tranquilidad de aquel mirador y la extrañeza que leyó en los ojos de ella. Su duda pareció fundirse en medio del abrazo al que se aferraron para soportar la imagen de un tren que, allá a lo lejos, voló cruelmente hasta fuera de las vías.
 _ ¿Qué ha sido ese estruendo?
La sorpresa inicial se había evaporado de aquella pregunta tan familiar. Ahora rebotaba entre las paredes de su casa y la soledad que llenaban los titulares diarios.
Un río desbordado, un avión destrozado, un nuevo terremoto, un estruendo insoportable…una certeza que le demostraba una verdad absoluta: en alguna parte del mundo, una mariposa batía sus alas haciendo un estruendo que lo acabaría volviendo loco.

*Dedicado a quien me enseñó que una mariposa es mucho más que una mariposa XDDD

sábado, 16 de julio de 2011

SENTENCIA



A simple vista parecía un reloj cualquiera pero entre sus engranajes se escondía la triste certeza de que su tiempo había acabado.

lunes, 11 de julio de 2011

VECINOS




Al salir del portal tropezó, una vez más, con aquellas gruesas trenzas. La vecina del décimo piso, Rapunzel, esperaba su siguiente cita a ciegas.

domingo, 3 de julio de 2011

ROMANTICISMO ANTICUADO



“ El corazón le palpitaba deprisa al sentir la mano que le acariciaba incansable y suavemente.” 
Verónica miraba la lluvia cayendo y recordaba las miles de frases que había leído entre las páginas de aquellas novelas antiguas. 
Aparecieron en su vida de pronto, encerradas en una caja polvorienta que su madre había recuperado de entre sus tesoros de juventud. 
“ La cogió de la mano y de un tirón la hizo caer sobre su pecho. 
_ Vamos a bailar. “ 
Aquellas escenas se continuaban en sus sueños y Verónica se veía protagonista de aquellos amores. 
“ Sentía la boca varonil aplastada contra su pelo, y temblaba de pies a cabeza entre sus brazos sin poder dominar sus emociones.” “ Seguía teniendo los dedos femeninos entre los suyos y apreciaba su imperceptible temblor.” “ Mirando a Nadya. Pensó que ella despertaba en él un afán extraño y exigente de crecerse, de conquistar un mundo para podérselo ofrecer.” 
Verónica se preguntaba si podía existir algo parecido fuera de aquellas páginas. Las frases que la hacían soñar ni siquiera se usaban ahora, ya no estaban de moda como para que merecieran aparecer en novelas actuales. 
Ella las veía románticas, sus amigas las tachaban de cursis y los escritores modernos parecían no verlas. 
A Verónica le traían sin cuidado las opiniones del resto del mundo, nadie la haría cambiar su forma de imaginar el amos, de sentir cada una de aquellas palabras. 
“ _ Amada mía _ murmuró _ amada mía ... 
Y así, muy quietos en el bosque silencioso por cuyo ramaje se filtraban como haces de oro los rayos del sol primaveral, permanecieron los dos, unidas las bocas en la eterna y callada comunión de las almas.” 
Sabía que era difícil, pero se negaba a pensar que fuera imposible. Entre tanto muchachito con las hormonas en plena ebullición, debía encontrarse al menos uno que, al crecer, se convirtiera en la figura de uno de aquellos protagonistas apasionados. 
Esperaría. No tenía porqué conformarse con menos. 
Las historias que leía hablaban del AMOR con mayúsculas y ella se lo merecía, por mucho que su generación se esforzara en gritar lo anticuado de aquel comportamiento. 
“_ Ni un solo instante he dejado de quererte. ¡Eres la vida entera para mí¡ Te necesito.” “ _ Nada es para mí tan malo como verme privado de ti, pase lo que pase, tú serás mi mujer. “ 
Escuchar aquellas palabras susurradas al oído debía ser algo mágico y era algo a lo que Verónica no estaba dispuesta a renunciar por muy absurdo que le pareciera al resto del mundo. 
Esperaría. 
Mientras, se conformaría con soñar.

Nota: Las frases en cursiva están sacadas de novelas reales de Carlos de Santander, escritas en los sesenta y pertenecientes a una colección llamada Carola.

*Realidades rescatadas