martes, 6 de marzo de 2012

ANTE LOS OJOS DE DIOS



El comandante de la Guardia Suiza nunca llegó a cruzar el umbral de la Basílica de San Pedro. Cayó desplomado en medio de los turistas que se agolpaban esperando su turno de entrada. Los más sensibles gritaron antes de que sus cerebros asimilaran lo que habían presenciado, los más morbosos aprovecharon que llevaban sus cámaras a cuestas para inmortalizar el momento y los más despistados escucharon los gritos y vieron los flashes sin enterarse de lo que había sucedido.
En el aeropuerto de Roma, una italiana cualquiera entra en un avión rumbo a cualquier lugar sin religión. Las gafas oscuras ocultan sus pecados y el maquillaje su penitencia. Suspira aliviada cuando el aparato despega y mira a las nubes sintiéndose cerca de Dios. Después de todo, se ha desecho de su marido en un lugar donde la ley de Dios debería importar más que la de los hombres.

3 comentarios:

  1. ¡Woooh!
    ¿Y esto?
    Un buen párrafo para adentrarse en una novela negra, ¿eh? :)

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  2. Claro, es que el concurso era de eso jaajajaja. La primera frase impuesta y, como no, el límite palabras XDD
    Pero no se comió ná :P

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