lunes, 9 de abril de 2012

EN COMUNIÓN PERFECTA

Ilustración: El sitio de Tico


Quiso el pintor moderno jugar a ser escritor de antaño para que sus colores formasen palabras que explicaran la comunión de las artes.
Su olfato se embriagó del olor a tinta, su tacto convirtió el pincel en pluma, su gusto paladeó el sabor de la creación, su vista se colmó de la forma de aquellos colores y, para implicar al quinto de sus sentidos, la música le rodeó para amenizar el momento inmortalizado.
Literatura, pintura y música en perfecta comunión, en la búsqueda de una inspiración que le embargara el alma.
Su reloj dejó de ser un símbolo de actualidad para comenzar a marcar minutos gastados, segundos ya vividos por otra alma en un rapto anterior. Tiempo antiguo que se coló en su presente para inspirarle una obra que le hablara de futuro.
Y así fue como de la modernidad de su realidad surgieron aspas que homenajearon a molinos celebérrimos y su alma se alejó del caballero de la triste figura para plasmar solamente su bendita locura a  base de notas, colores y palabras… en comunión perfecta.

2 comentarios:

  1. Precioso relato, de principio a fin, de cabo a rabo, de la sisa hasta la manga. Me gustó mucho, un gran regalo que me hiciste a mí y a San Jobs de Apple. Me esperaré una semana más y si David no me manda nada lo publicaré todo con vuestros estupendos relatos.

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  2. Gracias por los piropos y por la idea del experimento ^^ pero que conste que soy consciente de que eso de San Jobs de Apple, tiene más inventiva que mi texto entero jajaajjajaja

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