viernes, 4 de mayo de 2012

ÚLTIMA VOLUNTAD


Arrastró su pena a lo largo de aquel corredor. Demasiados años para pensar un solo deseo. Había llegado la hora de liberarlo del perpetuo entrechocar entre las cuatro paredes y gritarlo al mundo en aquella última noche. Todo lo que quería era una habitación con vistas.

3 comentarios:

  1. No hay nada tan triste como un sueño imposible...

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  2. Me gustó en OcioZero y me gusta aquí. Muy bueno. Todos queremos vistas, aunque algunas nos dejen ciegos.

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  3. Gracias, ahora solo me queda descubrir quién eres jajajjaja

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